El hombre y el gesto
Marco, guardián del terruño
Antiguo ciclista profesional convertido en guardián del terruño familiar, Marco Martos Encinas une el alma de un luchador a la pasión ancestral por los olivos de la Sierra Mágina. Cada mañana de octubre escruta el cielo de la montaña: a 1.200 metros, las condiciones cambian deprisa, y el momento de la cosecha solo se decide por instinto.
Cuando la hora es perfecta, el equipo se despliega por el olivar. La recolección se hace a mano, las aceitunas aún verdes, y luego la extracción en frío en menos de tres horas. Esta precocidad sacrifica el rendimiento, pero preserva una riqueza en polifenoles excepcional y una intensidad aromática que nada puede imitar.
> 500 mg/kgpolifenoles
< 3 hdel olivar al molino